Hola,

Quiero empezar a nutrir de una forma más o menos continua este blog para mostrar lo que voy haciendo.

Dentro mi pasión por la fotografía y hacia dónde quiero dirigirme, se encuentra el mundo infantil, y concretamente los recién nacidos.

Me apasiona ese tipo de fotografía, me encanta coger un recién nacido, colocarle sus manitas, sus pies, ponerle algún gorrito, diadema y conseguir fotos tan entrañables como las que podréis ver en este post.

Las sesiones de recién nacido se hacen en los primeros días de vida porque en ese tiempo aún conserva la postura fetal y sus sueños son más profundos.

La llegada de un bebe es un regalo del cielo, es un punto de inflexión en nuestras vidas. Los primeros días están llenos emociones, de cambios, de novedades, de pocas horas de sueño, es una etapa de adaptación, una etapa muy intensa pero muy corta, y pasa muy muy deprisa, casi sin darnos cuenta.

Por eso realizarle una sesión de fotos a nuestro bebe es la mejor forma de conservar un recuerdo de esos primeros días. Primeros días que pasan volando, y que en la mayoría de los casos no nos da tiempo ni a saborearlos.

Desde que nació mi hija Julia, hace 4 años, he hecho sesiones de recién nacido, siempre de forma autodidacta, pero a finales de agosto asistí a un taller personalizado de la mano de una fotógrafa especializada en newborn, Rosa Tellez, donde pude aprender muchísimo. Estuvimos toda la mañana con dos bebes preciosos, niño y niña, haciéndoles un sinfín de fotos, de todas las posturas, con un montón de atrezzo,; y durante toda la tarde estuvimos trabajando con los programas de edición.

Hasta me llevé nociones para realizar yo misma mis propios gorritos y diademas J!!

Muchas gracias Rosa Tellez, todo un encanto, además de una gran profesional.

Impaciente por fotografiar a 4 bebes que acaban de nacer para poner en práctica todo lo aprendido.

Os dejo una muestra del resultado del taller, espero que os gusten tanto como a mí.